pigporkpi
martes, 14 de agosto de 2012
¡ Ingratos !
Y llegó la hecatombe, el desastre, la debacle...
No se qué pudo haber acontecido, sólo sé que después de gestos cómplices, titubeos y miradas turbias, llegó:
LA GRAN DECISIÓN. ¡Diosss, había llegado mi San Martín!.
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