martes, 8 de enero de 2013

Ut placeat Deo et hominibus


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Podrían haber sido tiempos de grandes cambios​ para la ciudad, pero hubo un pescadero y sus acólitos que lo impidieron.
Recuerdo que alguien lo intentó, alguien que quiso cortar con el "ellos que voten que yo ya luego"...
Se llegó a respirar otro aire en el Consistorio, pero el deseo de poder de unos y el miedo a dejar el bastón de mando de otros, dio al traste con lo que podría haber sido el inicio de una ciudad próspera y moderna. Se perdieron años de progreso.