Son como una segunda piel, el placebo que necesito para tener la sensación de control que mi desquiciada vida necesita.
Les pulso y calman mi ansiedad, es como si controlase.
Lo mismo me sucede en los semáforos, sé que mi vida no va a cambiar del rojo al verde, pero yo pulso el botón y espero que algo cambie...
Y lo mismo me sucede con el botón de mi corazón, ya lo puedo pulsar tanto cuanto quiera, las puertas se abrirán o cerrarán dependiendo de lo que tú me ames...
¡ Porque sólo tú controlas mis botones placebo !.